¿Esa cara no les parece familiar...? Un equipo de investigadores, que han trabajado solo de día (de 16 a 20), han descubierto el secreto que nuestro amigo Alejandro Quintana ha tratado de cubrir todos estos años. Al parecer en los '90, despues de ver una película de Woody Allen, Alejandro tuvo el deseo de ser una estrella de Hollywood con buena paga y muchas mujeres semidesnudas. Su sueño se vio realizado cuando acepto un pequeño papel en la película The Cable Guy, del maestro Jim Carrey. Por desgracia la película no fue muy aceptada, el público sentenció la producción colocando así el punto final a la corta carrera actoral de Alejandro (que en esos tiempos usaba el sobrenombre Paul Greco). Una pena realmente, el chico tenía talento. Sin más que decir les dejo aquí la prueba irrefutable de dicho suceso (ay ay ay)El antes y el ahora:






